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FALLECIÓ EL MAESTRO ADOLFO PACHECO

Maestro Adolfo Pacheco, fallecido el 28 de enero de 2023 en Barranquilla. Foto www.panoramacultural.com.co

El maestro Adolfo Pacheco Anillo, falleció a los 82 años en la madrugada de este sábado 28 de enero de 2023 en Barranquilla. El compositor permanecía en la Clínica General del Norte, en donde estaba internado tras sufrir un grave accidente de tránsito, en el municipio de Calamar, Bolívar, cuando se dirigía hacia la capital del Atlántico.

Adolfo Pacheco Anillo (San Jacinto, Bolívar, 8 de agosto de 1940 – Barranquilla, Atlántico, 28 de enero de 2023) fue un músico colombiano, compositor y cantautor de música vallenata, de origen sabanero, sabanas de los departamentos de Bolívar, Córdoba y Sucre.​

Representante distinguido de la música de acordeón en las sabanas de Bolívar y los Montes de María, corazón del Caribe colombiano. Nombrado Adolfo, por una inocente admiración de su madre, Mercedes Anillo, por el líder alemán con mismo nombre, debido a que para aquellos años se escuchaba noticias por la radio diariamente de este. Su bisabuelo de apellido Pacheco, de origen ocañero, llegó a San Jacinto en 1850. Él le daría al maestro la herencia ancestral que le permitió hacer de sus composiciones una oda incomparable a la vida del campo y sus azares.

El juglar desde muy niño con las influencias de su abuelo Laureano Antonio Pacheco, tocador de gaita y tambor, empezó a mostrar sus dotes de compositor y el primer verso que hizo a los seis años, es un canto indio en ritmo de puya “Mazamorrita cruda”. Este no sería más que el comienzo de una fascinación por narrar en sones, puyas, paseos, cumbias y merengues, las vivencias del sabanero mayor, como también es conocido el juglar.

Sin embargo, Adolfo, quien cursó su bachillerato en el colegio Fernández Baena en Cartagena, logró echar mano de su formación y componer utilizando figuras literarias como el símil y la metáfora,4​ a diferencia de algunos de los compositores de la música de acordeón que lo hacen de manera espontánea y sin más pudor que el que la mente les permitiera. Su Padre no estuvo de acuerdo al principio, asociaba la música con el consumo de alcohol, por lo que insistió para que el joven sabanero ingresara a la universidad, de la cual finalmente se gradúa como abogado en la universidad de Cartagena cuando ya gozaba de la fama de ser el compositor de canciones como “el viejo miguel” “el mochuelo” y la que lo internacionalizó “la Hamaca grande”. Todo aquello sucedió después de un fugaz paso por la ingeniería civil en Bogotá, que le dejarían las clases de guitarra como recuerdo perene de su paso por la capital, de la que regresó cuando la situación económica de la familia le impidió continuar.

LA HAMACA GRANDE, interpretada por su creador, el maestro Adolfo Pacheco
  • Adolfo Rafael se considera un compositor versátil que domina varios ritmos de la región sabanera de Bolívar, Sucre y Córdoba, especialmente el porro, la cumbia, la gaita, el chandé y el merengue. También es un experto en los cuatro ritmos del vallenato: paseo, merengue, son y puya.
  • Son cuatro las canciones que él denomina “Mis cuatro flores”: Mercedes, El viejo Miguel, El mochuelo y La hamaca grande. Las tres primeras fueron compuestas a comienzos de los años 60 y la última, en 1969. A estas se suman, por lo menos, otras 160 que han sido grabadas por él y famosos intérpretes del Caribe colombiano.
     
  • Mercedes, es un canto a un amor irrealizado con una joven a la que le propuso matrimonio y luna de miel en Cartagena. Ella nunca aceptó la propuesta porque Pacheco convivía con otra mujer con quien tenía cuatro hijos. En la entrevista con Radio Nacional de Colombia el artista confesó que Mercedes no se llama así, sino Ana Dolores Arrieta. Ella vive actualmente en Cartagena.
     
  • El viejo Miguel es su padre, Miguel Pacheco Blanco, uno de los hombres más prósperos de los Montes de María, a quien la quiebra de sus negocios lo obligó a dejar San Jacinto para refugiarse en Barranquilla, lejos de la familia y sus amigos. El maestro relató su motivación: “Se la hice a mi papá, para reivindicarlo, porque se fue contra el suelo”. El viejo Miguel tuvo 21 hijos con distintas mujeres.
     
  • La hamaca grande fue una obra que irrumpió con fuerza propia en 1970 cuando su maestro Andrés Landero la interpretó en el Festival de la Leyenda Vallenata, en Valledupar. Esta composición no concursó oficialmente en el evento, pero marcó un hito entre la música sabanera y la vallenata. De esta canción hay cerca de 80 versiones. Las más conocidas ls grabaron Andrés Landero, Adolfo Pacheco, Alfredo Gutiérrez, Los Hermanos Zuleta, Carlos Vives con Egidio Cuadrado y el dominicano Johny Ventura.
     
  • El mochuelo es su reconocimiento como negro de origen africano. En su relato dijo que esta inspiración surgió en Bogotá luego de que una mujer lo llamara “negro malparido”. Ese insulto lo obligó a investigar sus orígenes y a tomar como ejemplo un ave negra y de hermoso cantar que habita en los Montes de María. Joche, un hombre de la región, cazó a pedido suyo un mochuelo y él se lo regaló a Ana Dolores Arrieta, la inspiradora de Mercedes.

Artículo publicado con información de www.elespectador.com, www.panoramacultural.com.co, wikipedia, www.radionacional.co, www.elcolombiano.com