HOY 9 DE ENERO, LA BIBLIOTECA NACIONAL DE COLOMBIA CELEBRA 234 AÑOS DE SERVICIO

El 9 de enero de 1777 esta entidad abrió sus puertas y hoy es considerada una de las fuentes de consulta más importantes para la investigación histórica y cultural del país.

Hace 234 años don Francisco Moreno y Escandón propuso el establecimiento de una biblioteca pública para el fomento de las letras en el país, iniciativa que se hizo realidad el 9 de enero de 1777 cuando se abrió por primera vez la Real Biblioteca Pública de Santafé de Bogotá. Esta entidad, que hace parte del Ministerio de Cultura, además de albergar el principal acervo bibliográfico del país, lidera el Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas, uno de los programas bandera del Gobierno nacional en materia de fomento a la lectura. Los inicios de la Biblioteca Nacional de Colombia Un 9 de enero de 1777, durante el gobierno del virrey Manuel de Guirior, la Biblioteca Nacional de Colombia abrió sus puertas al público. Su primer fondo bibliográfico tuvo 4.182 libros de la colección de los jesuitas, expulsados de España en 1767. Su primera sede fue el palacio de San Carlos.

El 20 de julio 1938 pasó a la actual sede ubicada en la calle 24 entre carreras 5ª y 6ª. El edificio fue diseñado por el arquitecto Alberto Wills Ferro.

La Biblioteca Nacional es la más antigua de su género en América. Fue fundada en el siglo XVIII (1777), durante el gobierno del virrey Manuel de Guirior.

La institución tuvo su primera sede en el palacio de San Carlos y, por gestión del general Francisco de Paula Santander, en 1823 fue trasladada al edificio de las aulas de San Bartolomé, hoy museo de Arte Colonial, en donde reabrió sus puertas con el nombre de Biblioteca Nacional. Esta institución ha consolidado la producción editorial del país desde 1834 y ha conservado, desde entonces, el patrimonio bibliográfico de la Nación y este año celebra su aniversario número 231.

La Biblioteca, única en su género en el país, llega a su aniversario consolidada como una entidad líder en la generación de mecanismos de circulación de contenidos culturales, que le permiten a la población ampliar sus posibilidades de contacto con expresiones como la música y la lectura.

La idea de su creación se debe al fiscal protector de indios de la Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada, don Francisco Moreno y Escandón. La orden fue expedida mediante decreto del 20 de julio de 1773 por el marqués Manuel de Guirior, virrey de la Nueva Granada, en su calidad de Presidente de la Junta Superior de Aplicaciones.

Y desde el 25 de marzo de 1834 se dictó la primera ley de depósito Legal, mediante la cual el Congreso impuso a los impresores de la Nueva Granada la obligación de remitir a dicha biblioteca un ejemplar de todo escrito que se imprimiera en su imprenta, bien fuera libro, cuaderno, periódico, hoja suelta o impreso de cualquier otra especie, lo que convierte a la Biblioteca Nacional en custodia del Patrimonio Bibliográfico Nacional, disposición que, con varias enmiendas, se conserva hasta el presente.

Entre su patrimonio, se destacan las bibliotecas particulares que pertenecieron a influyentes personalidades de la vida nacional, entre ellas: Anselmo Pineda Pineda, Joaquín Acosta, Manuel Ancízar, José Celestino Mutis, José María Quijano Otero, Rufino José Cuervo, Marco Fidel Suárez, Miguel Antonio Caro y Eduardo Santos.

Cabe resaltar la donación de Germán Arciniegas y la compra de las bibliotecas de Horacio Rodríguez Plata y Fernando Arbelaez. También, hacen parte de sus fondos 30.000 volúmenes de libros raros y curiosos publicados entre los siglos XV y XVIII y que se constituyen en una importante fuente para la investigación histórica y cultural del país.

A esta extensa colección se adiciona la de la hemeroteca Nacional «Manuel del Socorro Rodríguez», que custodia 22.000 títulos de publicaciones seriadas. Allí se encuentra desde el primer periódico aparecido en Colombia en el año 1785: «Aviso del Terremoto», hasta las últimas publicaciones seriadas editadas en el país.

Desde sus inicios, la Biblioteca dependió del Poder Ejecutivo nacional, en lo que se refería a reglamentación, nombramientos, entre otros. Sin embargo, en 1876, la ley Federal número 26 incorpora a la biblioteca como establecimiento instruccionista, dependencia inmediata del Rector de la Universidad Nacional, haciendo al Director de la Biblioteca miembro permanente de la Junta de Inspección y Gobierno de la Universidad, así como del Gran Consejo Universitario.

En 1968, con la creación de Colcultura, muchas de las instituciones que hacían parte del Ministerio de Educación, como la Unidad Administrativa Especial Biblioteca Nacional, fueron ubicadas en el nuevo Instituto. Posteriormente, en 1997 fue trasladada al Ministerio de Cultura como unidad administrativa especial.

Un aporte al país
Uno de los alcances más significativos de la Biblioteca Nacional en estos últimos años, ha sido la consolidación del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas que, desde 2002 y hasta la fecha, ha dotado las bibliotecas públicas de 722 municipios en toda Colombia.

Este Plan, que hoy se constituye en ejemplo para el mundo, lidera la política de promoción de lectura en los colombianos, promoviendo el acceso de toda la población a la información, conocimiento y entretenimiento que proporcionan los libros y las nuevas tecnologías de la comunicación.

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