FALLECIÓ LA CANTADORA ARGENTINA MERCEDES SOSA

BUENOS AIRES — La cantante argentina Mercedes ‘La Negra’ Sosa, una de las voces preciosas de la música contemporánea, murió este domingo a los 74 años de edad, tras una agonía de dos semanas con un grave cuadro de disfunciones orgánicas, informó el sanatorio donde estaba internada.

«En la madrugada del domingo se produjo el fallecimiento de la señora Mercedes Sosa. Hacemos llegar nuestras condolencias a familiares y allegados», indicó una declaración del establecimiento en Buenos Aires.

Sosa, una de las más populares artistas de la música latinoamericana, sufría un grave deterioro de sus funciones pulmonar, hepática y renal, según los últimos reportes médicos desde la internación en una sala de cuidados intensivos el 18 de septiembre pasado.

Entre los hitos de su carrera figura haber cantado en la Capilla Sixtina del Vaticano (diciembre de 1994), en un colmado Carnegie Hall en Nueva York (febrero de 2002) y en el Coliseo de Roma (mayo de 2002) para pedir por la paz en Medio Oriente junto a Ray Charles, entre otros.

«Fue la voz de los que no tenían voz en la época de la dictadura (1976-1983) y llevó la angustia por los derechos humanos en Argentina a todo el mundo», declaró el músico Víctor Heredia, cantante y compositor de algunos temas que Sosa hizo famosos como ‘Razón de Vivir’.

Heredia, habitual compañero de escenarios de la cantante, recordó que Sosa vivió «situaciones muy complicadas en la vida, como los exilios, los regresos, las angustias y las alegrías», en sus más de 40 años de trayectoria, que incluyeron un fuerte compromiso con los movimientos políticos populares.

«Ya no siente nada, ella que sintió tanto. Cuando pase el llanto, seguiremos escuchándola, porque se trata de una voz inmortal». expresó Marcelo Simón, director de la FM La Folklórica y amigo de la artista.

Una voz de aliento antes del fallecimiento la había pronunciado el roquero Charly García, recién recuperado de otro grave cuadro de salud, al afirmar que «ella (Sosa) fue en su momento la mejor voz argentina. Es casi una estrella de ‘rock'».

En su apasionada búsqueda artística, Sosa incursionó en el ‘rock and roll’ argentino, junto con populares músicos y compositores como Charly García, Fito Páez y León Gieco.

Sosa había lanzado recientemente el álbum doble ‘Cantora’, compartido con figuras como Joan Manuel Serrat, Luis Alberto Spinetta, Caetano Veloso, Shakira, Gustavo Cerati, Charly García, Calle 13 y Joaquín Sabina.

La presidenta chilena, Michelle Bachelet, había enviado horas antes un mensaje de admiración por la artista, a quien consideró «la voz más vigorosa de América Latina».

Sosa está considerada una de las mayores difusoras de la obra de la cantante y compositora chilena Violeta Parra, después de convertir a ‘Gracias a la vida’ en su tema emblemático.

«Como ustedes saben, ‘Gracias a la vida’ es una canción nuestra, pero también universal. Hay múltiples artistas de muchos distintos países que la han grabado y la han hecho famosa y una de esas voces es la de Mercedes Sosa», había indicado Bachelet.

Convertida en una de las voces más representativas del cancionero popular argentino y de América Latina, la cantante había editado más de 40 álbumes.

«Nací en Tucumán y vivo en Buenos Aires. Soy cantante. Soy viuda. Tengo un hijo, Fabián Ernesto, y dos nietas. Soy del signo de cáncer. Conduzco un Audi chiquito. He estado muy enferma y me he reencontrado con Dios. Soy progresista. Soy embajadora de Unicef», se autodefinió Sosa en una entrevista en el 2000.

Una de las cimas de su trayectoria ocurrió cuando cantó a dúo en concierto con el fallecido tenor italiano Luciano Pavarotti, interpretando ‘Caruso’, entre otros temas.

El siguiente es el comunicado oficial en la página de Mercedes Sosa:

En el día de la fecha, en la ciudad de Bs As, Argentina, tenemos que informarle que la señora Mercedes Sosa, la más grande Artista de la Música Popular Latinoamericana, nos ha dejado.

Haydé Mercedes Sosa, nació el día 9 de Julio de 1935 en la ciudad de San Miguel de Tucumán. Con 74 años de edad y una trayectoria de 60 años, Ella transitó diversos países del mundo, compartió escenarios con innumerables y prestigiosos artistas, y dejó además, un enorme legado de grabaciones discográficas.

Su voz llevó siempre un profundo mensaje de compromiso social a través de la música de raíz folklórica, sin prejuicios de sumar otras vertientes y expresiones de calidad musical.

Su talento indiscutible, su honestidad y sus profundas convicciones dejan una enorme herencia para las generaciones futuras. Admirada y respetada en todo el mundo, Mercedes se constituye como un símbolo de nuestro acervo cultural que nos representará por siempre y para siempre.

Quizás, las palabras de su entrañable amiga, Teresa Parodi, resuman el sentimiento de muchos:

“…Mercedes, salmo en los labios

amorosa madre amada

mujer de América herida

tu canción nos pone alas y hace que la patria toda

menudita y desolada no se muera todavía,

no se muera porque siempre cantarás en nuestras almas…”

Sus restos serán velados en el Salón de los Pasos Perdidos, en el Honorable Congreso de la Nación, Avda. Rivadavia 1864 a partir del mediodía de hoy.
Su Familia, allegados y amigos, agradecen profundamente el acompañamiento y el apoyo expresado en estos días.

A todos…

Somos los nietos, los hermanos, los sobrinos, el hijo de quien fue para nosotros algo más y distinto que una gran artista popular. Con ella compartimos la vida, las alegrías y las angustias privadas. Porque esa gran artista fue además nuestra abuela, nuestra hermana, nuestra tía, nuestra mamá. Es por eso que queremos llegar a ustedes desde ese lugar íntimo, lejos de la severidad y la dureza de los comunicados oficiales: porque sabemos que también la quisieron y la siguen queriendo aún mucho más allá de la cantante y de la artista que los acompañó tantas veces, a la que han hecho parte de su familia aún sin tener lazos de sangre.

Es desde este lugar que queremos contarles que Mercedes -la mamá, la tía, la abuela, la hermana-abandonó este mundo el día de hoy. Pero también queremos decirles que estuvo siempre acompañada-inclusive cuando ya no podía saberlo- por un desfile interminable de amigos y artistas populares, y en cada uno de ellos: Ustedes. Y que a pesar de lo triste de cualquier agonía, pasó esos últimos momentos en paz, peleando aguerridamente contra una muerte que terminó ganándole la pulseada.

Por cierto estamos conmovidos y queremos compartir con ustedes esta tristeza. Aunque, al mismo tiempo, nos queda la tranquilidad de que todos hicieron lo posible- incluida nuestra Negra- para quedarse un ratito más entre nosotros.

Lo que más feliz la hacía a Mercedes era cantar. Y seguramente ella hubiera querido cantarles también en este final. De modo que así queremos recordarla y así los invitamos a hacerlo con nosotros.

Infinitas gracias por ese acompañamiento que jamás dejó de estar presente.


El diario La Nación de Buenos Aires informó hoy a sus lectores:

Haydeé Mercedes Sosa nació el 9 de julio de 1935, en San Miguel de Tucumán, en el contexto de un hogar pobre y de padres trabajadores. Pasó tiempo hasta que la cantante debutó ?bajo el seudónimo de Gladys Osorio? en un certamen organizado por LV12 Radio Tucumán. Mercedes aprovechó el viaje de sus padres a un acto peronista para presentarse en un concurso y ganó con «Triste estoy» una canción que solía interpretar su admirada Margarita Palacios, con la que años después grabaría en un disco.

Con ese nombre transitó como promisoria cantora durante largo tiempo, mientras alternaba con su actividad como maestra de danzas folklóricas. De esa época se sabe que también cantaba boleros, que solía cantar en actos partidarios del peronismo y que hasta pasó como número vivo en el circo de los Hermanos Medina. En esa vida de artista incipiente se cruzó con Oscar Matus, un músico popular con ideas políticas y renovadora vocación por la poesía de Armando Tejada Gómez. Mercedes se enamoró perdidamente. Dejó a su novio oficial y con 21 años se mudó con Matus a Mendoza, donde se empieza a gestar el Nuevo Cancionero.

«En Tucumán nací, pero en Mendoza me hice mujer. Eramos tan felices: me veo delgadita, recién casada con Oscar Matus; me veo comadre de Armando Tejada Gómez, amiga de los compadres del horizonte? Yo era una muchacha sin libros, escuchaba asombrada y aprendía, y abría los ojos y me enteraba del mundo? Todos me amaban y me pedían que cantara, y yo cantaba? Era tan feliz porque, como decimos en la provincia, yo estaba poniéndome gruesa: mi cinturita crecía porque en mi vientre ya latía mi Fabián»

En una época en que el folklore comenzaba a asumir su mayoría de edad y un crecimiento de popularidad sin precedentes, El Nuevo Cancionero proponía romper con lo establecido, miraba hacia todo el continente y quería cambiar el mundo de la canción popular. «Toda la gente pensaba que era algo político. Nosotros buscábamos otro lenguaje poético y queríamos una música nueva. Salíamos de la fuente hacia fuera, pero no descuidábamos el paisaje, porque no nos queríamos alejar del pueblo».

Esa fue la brújula que signaría la búsqueda estética de Mercedes a lo largo de su vida artística, exaltando la belleza de poetas de América, regresando a los repertorios más criollos, vociferando una canción militante, o lanzandóse audazmente al mundo pop para grabar los temas de Charly García.

La historia en canciones.

Mercedes grabó su primer disco en 1962 con el título La voz de la zafra por RCA Victor, que pasó inadvertido para el mercado, sin embargo, el movimiento del nuevo cancionero crecía entre el público universitario. En el segundo disco Canciones con fundamento, (1965), aparecen destellos de personalidad que la transformarán en la voz de todas las voces. Ese mismo año, Jorge Cafrune la presenta en el Festival de Cosquín y la consagración es inmediata.

Su inconfundible estilo interpretativo marca una presencia distinta en el folklore. Mercedes consigue en poco tiempo transformarse en la voz de poetas regionales y latinoamericanos con auténticos himnos de su carrera como «Zamba para no morir», «Gracias a la vida», de su álbum dedicado a Violeta Parra, «Canción con todos», «Cuando tenga la tierra» y «La navidad de Juanito Laguna».

En esos años, colabora con Eduardo Falú y Ernesto Sábato en el Romance de Juan Lavalle, y participa en varios films de la época dirigidos por Leopoldo Torres Nilson. Durante la década del setenta logra plasmar producciones antológicas como «Mujeres Argentinas», «Cantata Sudamericana», «Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui»y «Serenata para la tierra de uno» (1979), el último disco, antes de su exilio político en Madrid, tras recibir amenazas, prohibición de sus conciertos y detenciones.

Para una Argentina envuelta en las sombras de la dictadura militar la voz de Mercedes Sosa se transforma en el eco de un país silenciado. La «Negra» recién pudo regresar al país para una serie de conciertos en el Teatro Opera el 18 de febrero de 1982. La dictadura agonizaba y ella pudo volver para reencontrarse con un nuevo público que la descubre y otra generación de compositores argentinos de distintos géneros: León Gieco, Charly García, Antonio Tarragó Ros, Rodolfo Mederos y Ariel Ramírez. Tras su regreso definitivo con el comienzo de la democracia, no deja de colaborar con generosidad y apertura con figuras locales y artistas emergentes de distintos géneros. Mercedes deja de ser la gran voz del folklore, para transformarse en la gran madre de la música popular argentina capaz de convocar a distintas generaciones en un escenario o en un disco, espíritu que continuará hasta en su producción más reciente Cantora, un disco doble donde participó un elenco ecléctico de artistas, entre los que se encontraban, Joan Manuel Serrat, Calle 13, Juan Quintero, Luis Alberto Spineta y Gustavo Ceratti.

Mercedes llevó la canción popular más allá de las fronteras y surgieron encuentros con artistas internacionales de diferentes corrientes como Luciano Pavarotti, Sting, Lucio Dalla, Nana Mouskouri, Tania Libertad, Joan Baez, Andrea Bocelli, Silvio Rodríguez, Alfredo Kraus, Pablo Milanés, Milton Nascimento, Caetano Veloso, Chico Buarque, Gal Costa, Gian Marco, Konstantin Wecker, Nilda Fernández, Pata Negra, David Broza, Luz Casal, Cecilia Todd, Ismael Serrano, Shakira, entre otros.

Su voz paseó por los escenarios más importantes del mundo como el Carnegie Hall, en los Estados Unidos, o el Olympia de París; recibió el premio de la Unesco por su labor en defensa de los derechos de la mujer; el Konex de Brillante a la Mejor Artista Popular de la Década (1995), ganó varios Grammy Latinos y fue Embajadora de buena voluntad de la UNESCO para Latinoamérica y el Caribe.

Los títulos y los méritos se acumulan en toda su carrera, pero a la luz de su trascendencia como artista no terminan de transmitir ?en su infinita calidez y en su profunda emoción?esa capacidad para reunir en su sola voz a todas las voces y erizar la piel cada vez que cantaba: «Gracias a la vida que me ha dado tanto/Me ha dado la risa y me ha dado el llanto/Así yo distingo dicha de quebranto/Los dos materiales que forman mi canto/Y el canto de ustedes que es el mismo canto/Y el canto de todos que es mi propio canto/Gracias a la vida/Gracias a la vida…».


INFORMACIÓN DE AFP – WEB OFICIAL DE MERCEDES SOSA – DIARIO LA NACIÓN DE BUENOS AIRES

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