LA BUENA IMAGEN CIUDADANA

Pereira y por muchos años, fue considerada un centro comercial y se empleaba para designarla un calificativo peculiar, el cual fue aceptado, pues todo el movimiento ciudadano económico y social, giraba en torno al alto número de almacenes.

Paralelamente se fue acrecentando un sector medio industrial orientado hacia las confecciones, llegando a considerársele como la mayor productora de camisería del país.

Al surgir la educación superior con la U. T. P. se inició un gran cambio y la espiritualidad pasó a ser símbolo de los hombres y mujeres que, sin alardes habían construido núcleos familiares con un legado: la honradez como norma de vida, la honestidad como parte primordial del patrimonio de todos los que a el pertenecían.

Surgieron otros centros de educación superior tales como la U. Libre, que reforzaron los valores sobre los cuales se construía la pereiranidad. Fue un cambio inmenso, al cual se unió luego la Universidad del Área Andina, la EAFIT, la Santo Tomás, etc.

En otro campo y para colocar la «huella digital», un grupo de personas buscaron rescatar lo que alguien llamó «el color del alma», con el divulgar la inmensa obra poética y literaria del maestro Luis Carlos González.

Nacido para perpetuarse en el tiempo, el «Concurso Nacional del Bambuco Luis Carlos González», se presenta como la única manera de darle el «color al alma pereirana».

Pero sólo será posible con su ayuda y asistencia. Porque en medio de tanto programa «artístico» que sólo llena de dinero a algunos empresarios foráneos y estimula el mal gusto, el Concurso Bambuquero les da la oportunidad de invertir en Pereiranismo.

tomado de www.latarde.com

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